jueves, 31 de enero de 2008

Rodeado

Todo es más difícil de lo que parece,
Le explican al niño ciego
Que quiere mirarlo todo.
Todo puede ser luz y sombra
A la misma vez,
Un hecho, un espejo, un sueño;
Una llama, un agujero.
El niño intenta comprender
Pero no entiende.
Voces como vapores,
Que no se sabe de dónde vienen
Rodean al niño que se estremece
Y se encoje
Como si se le acabase el poco espacio
Que acaba de conocer.

Poesia

Hace poco descubrí un pequeño rincón
Dónde me encuentro más cerca de mí,
Como estirar tu propio brazo
Y tocar tu hombro,
Y darte un abrazo.
Descubrí un pequeño lugar
En el que lo palpable se hace eterno.
Allí me encuentro casi todos los días
Sin darme cuenta,
Sin proponerme el intento.
Allí vivo realmente sin escapar de la muerte
Y me contemplo a mi mismo
Sin la necesidad de un reflejo,
Sin la necesidad de que nadie me diga
De qué estoy hecho.
Desde allí adormezco la vida
Con mis silencios callados,
Con una mirada secreta y sutil
Que intenta, sino persuadir,
Acariciar cada gesto,
Cada eso que hace de las cosas algo.

Buscando el color del relampago

Quisiera incrustarme mariposas
en la punta de los dedos
para tocar la guitarra
y deshacer el sonido
en pétalos multicolores.

Quisiera escalar los agujeros,
esas montañas invertidas
de roca más escarpada,
jauría de chimeneas y glaciares.

Quisiera guardar una chispa
en una burbuja
y acogerla en el bolsillo
de mi pantalón.

Quisiera proteger
del remordimiento al gatillo
y enseñarle a matar
con ilusiones.

Quisiera…
Ya no sé qué quisiera.

Las sombras de las verdades

¿Por qué no huyes candor perdido de mí
y de mi corazón cruel si te atormenta?

¿Por qué persigues con tu ciega llama
arder en mis ojos de inalcanzables mares?

¿Por qué tú, fuego, impasible fuego,
intentas esconder con tu luz
las sombras de las verdades?

De luz atrapada

Tengo la mirada perdida
Tras el cristal de mi ventana
Como si un refugio de vida
Pidiera secarme las lágrimas.
La noche está oscura y tendida
Sobre los portales del alma
Y yo quieto, callado y solo
Sentado en un sillón de casa,
Y quedo inmune al roce del tiempo
Como una luz atrapada.
Tengo la mirada perdida
Tras el cristal de mi ventana.