¿Por qué no huyes candor perdido de mí
y de mi corazón cruel si te atormenta?
¿Por qué persigues con tu ciega llama
arder en mis ojos de inalcanzables mares?
¿Por qué tú, fuego, impasible fuego,
intentas esconder con tu luz
las sombras de las verdades?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario